El trovador



El trovador sabe que no le alcanzará su vida para cantar tantos sentimientos que todo lo que quiere decir o expresar no cabe en una canción, pronto ese sentir ordena sus letras y composiciones transformándose en el resumen de su vida misma, en su razón de ser y estar, en la carrera intensa entre su ego y su espacio vital natural se debaten los temas que llegarán a miles de corazónes que también luchan día a día por no resignarse, por trabajar con alegría, por llevar el pan al hogar, por crecer y entender algo.
Hoy los trovadores se escondieron ya nadie quiere escuchar, se confundieron entre idealistas y política los afanes nobles, las tendencias fueron lanzadas y quiénes tomaron la red hoy son presa de sus propias ideas, por eso no hay espacio para nada más, el cibernauta perdió su sentido en estar horas atado a la máquina, el placer del juego se transformó en otra excusa para no plantearse pensamientos por encima de lo rutinario; no se cuestiona nada y sigue el debate mundial criticando o lazando nuevos detalles exquisitos que afirman la red irónica de su pensamiento un lineamiento antes ya elegido.
¿Qué pasará si alguien te interrumpe y saca a concluir algo sobre tu letargo?, como ahora yo concluyo penosa que las soledades no despiertan, someten al corazón. Qué pasará? Y soy interrumpida por lo que dice 2 veces en la canción José Luis Perales (quizás para mañana sea tarde) habla de su mujer le pregunta si acaso tiene algo que decirle porque mañana puede ser tarde, pero el sabe que ella le está engañando, él la ama tanto que durante la canción se preocupa si es acaso un buen tipo, en fin, cuando recuerdo una canción súbitamente pienso en lo que resuena, qué me trae a esta realidad, en este caso creo que en esencia los seres humanos dentro de esta naturaleza nos distraemos mucho, nos apegamos a cosas en la mente, el cuerpo, lo emocional y con ello perdemos el sentido de estar aquí viviendo.
Esa canción en mi mente tiene un significado, porque yo creo que nada es coincidente, me hago yo la pregunta: Cuál es mi verdadero propósito en la vida?, porque “quizás para mañana sea tarde”. Lo sé, pero cada uno de nosotros debe descubrirlo a viva voz, no es tangible, no es rotundo, es solamente un sentido y como un botón que uno debe apretar para activarse en uno.
En qué minuto la modernidad tomó la batuta; lo que antes parecía prudente pasó a ser tonto, lo que antes era protegerse o cuidarse pasó a ser una superstición, lo que mantenía las buenas costumbres y el respeto pasó a ser hipocresía, lo que antes era el concepto de lealtad se transformó en conveniencia y así los valores, la moralidad se han ido quedando en cosas pasadas de moda desde el punto de vista de la modernidad, entonces es normal que los hijos falten el respeto a los padres porque es chistoso, es normal que los niños no hagan caso porque son niños, es normal casi todo lo que antes en la familia no podía ser ni imaginado,
Tan malo era ser pudoroso?, tan malo era ser responsable?, tan malo era ser coherente con los propios actos?, tan malo era ser ejemplo de otro?, tan malo era creer en la amistad y el amor verdaderos?
Yo creo que no era para nada malo, lo que sucedió con nosotros es que vimos en nuestros antepasados mucha preocupación y muchas veces perder la paciencia, por eso les condenamos que eran castigadores, pero no rescatamos sus virtudes, porque ahora mismo nosotros podemos ser de un modo u otro pero qué es lo que pensamos acerca de nosotros mismos?, no somos malas personas pero a veces podemos ser intolerantes, malhumorados, malgenio, impulsivos, tristes y las personas se quedan con la imagen menos halagadora de nosotros mismos sin conocernos. También existieron en el pasado grandes acontecimientos negativos como la guerra quiénes como yo tengan padres quela vivieron me entenderán, porque rescatar de ese pasado y transmutar las secuelas de temor en compasión hacia nuestro ser amado, no es fácil, quizás no todos hemos tenido esa oportunidad, quizás nuestros padres son como nosotros mismos en otra época, sin embargo es de generación en generación que el rescate de las virtudes debe poder darse para integrarnos y ser una sociedad más conciente.

Me miro sin tiempo, ahora solo vestimos ropas diferentes, anda todo más rápido con la tecnología, pero algo está estático exactamente igual que en el pasado estuvo. Hacemos o no el balance al final del día en lo interior?, la reflexión?
Quizás ir al confesionario hoy en día resulta algo poco práctico para algunos, sin embargo en esencia su significado es la autoreflexión, no para lamentarse, porque es como pedir disculpas hacia el exterior con tono de robot, la reflexión como un ejercicio interno de cambio hacia uno mismo, hacia los demás, a quién más le sirve corregirse si no es a uno mismo,  estar abierto al cambio es el simil de querer aprender como el árbol que crece buscando el Sol.
Pero qué es lo que antes estaba bien y que ahora como sociedad no entendemos para que el mundo sea caótico, antes las normas, el esfuerzo de muchos significó avanzar hacia un bienestar, lo que quiero decir es que algo ganamos del pasado, algo perdimos porque ya no importa y se fue; me miro sin tiempo, me miro desde el perdón, me miro asumiendo el fruto, me miro optimista, yo solo creo que necesitamos unificarnos mirarnos sin miedo los unos a los otros, integrar o fijar en nosotros lo válido para avanzar como sociedad, cómo se hace esto sin empezar por nosotros mismos?, por nuestra familia?, por aspirar el cambio si miramos solo los errores de los demás para no asumir nuestro propio error.
Los mejores ejemplos de vida los he visto en los hombres que han llegado a ser considerados santos y sabios por la humanidad, creo que ellos creían en nosotros de la misma forma que hoy a ellos los admiramos si no no hubieran podido entregar tiempo y vida por los demás. Es ser  ambicioso alcanzar dinero, honores, fama, pero el que realmente invierte es el que siendo una sencilla persona se puede ser más feliz y entregarse por otro, conocerse a uno mismo no tiene que ver con experimentar facetas sino en conocerse y eso es a través del prójimo, el trovador lleva aires de otros pueblos, trae lo fresco del día, la alegría que lleva va por dentro, no conoce el tiempo y vive de lo que pueda recibir porque lo más importante es avanzar el camino.

"Debes cuidar tu pensamiento porque será tu habla, debes cuidar tu habla porque será tu acción, debes cuidar tu acción porque será tu costumbre, debes cuidar tu costumbre porque será tu carácter, debes cuidar tu carácter porque será tu destino." William Shakespeare.

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