
Estamos unidos por un nuevo evento de la mente creadora,
un espacio inédito como este en el que escribo, en un momento
de mi vida pensé que podía saber, qué acumulaba sin número
de conocimientos que me hacían parecer inteligente, culta,
pero, y es un gran "pero" descubrir que todo ese camino de
lecturas me llevaran a convencerme de que en realidad no
sé nada, que todo mi conocimiento es un gran vacío, es sin duda
el evento más extraño que jamás experimenté.
Es como que a medida que crecí, viví, respondí mis preguntas
y me sentí satisfecha, me detuve o llevé al infinito cosas que
comprendí están más allá de mi mente, y ya que lo menciono
"mente" es lo que aprendí a usar o más bien a no usar, la mente
es en sánscrito llamada "Mona" y vaya que lo es, es tan inquieta
como una mona en celo, encerrada, inconforme, llena de crítica
sobre lo exterior, es la que procesa lo que principalmente vemos,
escuchamos, etc, pero quién soy yo?, no soy mi mente eso lo sé.
Aprender a educar a mi mente es el ejercicio más importante
que realizo, porque no me hace felíz ser lo que dice mi mente;
en experiencias extremas he podido comprobar que solo el corazón
dice la voz verdadera, no hablo de nada solo de que mi ejercicio es
aprender a reemplazar la mente por el corazón, eso me devuelve
mucha paz, siento que piso firme el camino que piso.
"Me pregunto qué clase de poeta soy, por qué ya no me satisface
escribir poesía, con temor pienso en saldar mis deudas de la vida,
con temor y amor enfrento lo que a todos les toca día a día, con
inestabilidad pero con esperanza, con mucho de error y poca
fragancia, para Dios una ofrenda espero dejar solamente por vida,
cuando me vaya sentirme llena de lo que fue y será."